Comienza el entrenamiento Zúme
Reúne a algunos amigos o realiza el curso con un grupo pequeño ya creado. Forma tu propio grupo de entrenamiento y controla tu progreso.
Los grupos de mentoría entre pares utilizan la mentoría de líder a líder con seguidores individuales de Jesús, con iglesias sencillas, con organizaciones ministeriales o incluso con redes de iglesias sencillas. Estos grupos están formados por personas que lideran y comienzan grupos 3/3. También siguen un formato 3/3 y son una forma poderosa de evaluar la salud espiritual de la obra de Dios en su área. Estos grupos siguen el ejemplo de ministerio de Jesús de las Escrituras, se hacen preguntas unos a otros y dan retroalimentación, todo utilizando la misma estructura de tiempo básica que un grupo 3/3. Jesús dijo: “Un mandamiento nuevo les doy: que se amen unos a otros. Como yo los he amado, que también se amen unos a otros. En esto conocerán todos que son mis discípulos, si se aman unos a otros”. El propósito de un grupo de mentoría entre pares es proporcionar un formato simple para ayudar a los seguidores de Jesús a crecer a través de la oración, la obediencia, la aplicación y la responsabilidad. En otras palabras: “amarse unos a otros”.
Durante el primer tercio - pasa tiempo en oración y presta atención como lo harías en un Grupo 3/3 básico. Luego, pasa tiempo observando la visión del grupo y fidelidad en los compromisos posteriores: ¿Qué tan bien permanecemos en Jesús? [Escritura, oración, confianza, obediencia, relaciones clave] ¿Completó tu grupo sus planes de acción de la ultima sesión? Revísalos.
Pasa tiempo en oración silenciosa con todos en el grupo, pidiéndole al Espíritu Santo que les muestre como responder estas preguntas:
Finalmente, pasa tiempo como grupo hablando con Dios mediante la oración. Haz que el grupo ore por cada miembro y pídanle a Dios que prepare los corazones de todos aquellos a quienes el grupo se acercara durante su tiempo aparte. Ora para que Dios le dé a cada miembro del grupo el coraje y la fortaleza para aplicar y obedecer lo que Dios les ha enseñado en esta sesión. Si un líder experimentado necesita orar por un líder más joven, este es el momento para hacerlo. Como estos grupos se reúnen a distancia con frecuencia, es poco probable que puedan celebrar la Cena del Señor o compartir una merienda, pero asegúrense de tomar tiempo para preguntar sobre la salud, las familias, y los amigos de los integrantes del grupo.
Reúne a algunos amigos o realiza el curso con un grupo pequeño ya creado. Forma tu propio grupo de entrenamiento y controla tu progreso.